9 de diciembre de 2008

Crónica de una comida


Conocí a Lupita Cravioto Gómez y a su hermana Chela en la reunión de Huauchinango, el 25 de octubre pasado. Ayer me invitaron a comer a un restaurante de su propiedad que se llama Cravioto Restaurante, La exquisita cocina.

Ubicado en Holbein 129, esquina Cincinnati, en la colonia Noche Buena, es un restaurante que podría denominarse "de comida corrida", abierto de nueve de la mañana a cinco de la tarde. Hasta el mediodía se sirven desayunos y después una comida mitad buffet, mitad a la carta; es decir, los comensales elijen su entrada o primer plato de una barra que incluye ensaladas y pastas, en tanto que el plato fuerte lo seleccionan de una carta que incluye tres guisados.

Como a las tres y media de la tarde, cuando llegué al restaurante, terminaba la "hora pico" de la comida; sin embargo, quedaban todavía algunos comensales que, por su vestimenta, me pareció que trabajaban en oficinas cercanas. Chela, Lupita y Monserrat (la hija de Lupita) estaban atareadísimas porque tres de sus empleados hicieron "san lunes". Francisco, el esposo de Lupita, fue nuestro anfitrión hasta que la actividad bajó un poco más y entonces pudimos sentarnos todos juntos a la mesa.

Platicamos, por supuesto, de la reunión de Huauchinango. Vimos fotografías y recordamos las anécdotas de ese día. Chela comentó que hace unos siete años asistieron a una reunión similar, en Necaxa. Al parecer la organizadora fue Blanca Cravioto Licona, hija de Carlos Cravioto. Yo no supe de esa reunión y agradecería muchísimo si alguien me pudiera proporcionar algunos datos de la misma.

Recordamos otras reuniones. Las más recientes realizadas en casa de Alfredo Vergara, en Texcoco; otras anteriores en un terreno que Jorge Cravioto Navarrete tenía en Coyoacán; algunas más en la casa que Orlando Careta Cravioto tenía en Omitlán. También hubo varias en El Chico; la que organizó Almaquio García Cravioto en Huichapan, donde hubo novillada, pelea de gallos y creo que hasta mariachi; otra que fue en un lienzo charro por Azcapotzalco. En fin, las reuniones familiares son un tema que valdría la pena documentar. Y la conclusión a la que llegamos es que tenemos que seguir organizándolas, así que a ver que se nos ocurre hacer el próximo año.

Como el árbol genealógico fue tema obligado de la comida, me gustaría comentar que Lupita y Chela pertenecen a la quinta generación de Craviotos nacida en México (son mis tías). Sus bisabuelos fueron Roberto Cravioto Vite y Felícitas Puerto (o Del Puerto) y sus tatarabuelos, el coronel Francisco Cravioto y la señora Nieves Vite.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario