24 de junio de 2011

Sobre la mítica casa de Catalina Cravioto

En la siguiente nota, publicada en El Sol de Hidalgo, Luis Corrales describe la mítica casa de doña Catalina Cravioto de Téllez Girón, en Pachuca, y cuenta la historia del inmueble ubicado en la calle de Zaragoza, en el centro de la ciudad.

5 de junio de 2011.


La calle de Zaragoza


Arq. Luis Corrales Vivar


En el centro histórico de Pachuca, que no sé quien le nombra “la colonia centro” en un error de lo más elemental, ya que el centro es uno y las colonias son su alrededor y no puede haber colonia centro ni mucho menos. Decía que en esta principal zona de la ciudad, existe una calle que parte de la Plaza Independencia y rumbo al Norte termina ante el Mercado Hidalgo, muy concurrido por los productos que ofrece (es, digamos, el Galerías de la gente del centro).

Esta calle de Zaragoza, llamada así en honor al ganador de la batalla del 5 de mayo contra los franceses, es, dentro de la historia de la ciudad, más o menos reciente, ya que en la época colonial no existió. Hay fotografía en donde se contempla el mismo Teatro Bartolomé de Medina en la parte sur de la Plaza Independencia y aún no está ni trazada ni delimitada esta calle de Zaragoza. Desde el Río de las Avenidas, a la altura de la Plaza Constitución hasta la calle de Guerrero, no hay calles, ni Allende ni Zaragoza, sólo hay un gran solar con algunas construcciones efímeras y de materiales muy deleznables. Esta calle vino a ser lo que ahora es, aproximadamente en el último cuarto del siglo XIX; es decir, su existencia coincide con el arribo del general Rafael Cravioto a la gubernatura al inicio del porfiriato. Ya durante los últimos diez años del diecinueve empiezan a construirse casas en dicha rúa.

Así que durante los primeros 20 años del siglo XX la calle se pobló de casas y construcciones, unas buenas otras no tanto. Cabe mencionar que a mediados de los años cuarenta, el doctor Enrique Rojas Corona mandó hacer en esta calle su casa, del lado oriente, y para ello contrató a uno de los mejores arquitectos del país, el maestro Carlos Lazo, quien llegó a ser secretario de Comunicaciones y Obras Públicas y también fue presidenciable, y quizá por eso truncó su vida un accidente aéreo al llegar de una gira en las afueras de la ciudad de México, terminando así la vida de un gran planeador, cuyas ideas sobre los proyectos macro en materia de carreteras y rutas en el país siguen siendo vigentes, aún después de sesenta años de su muerte. Esta casa existe, aunque le añadieron en los setenta un tercer piso que no tiene nada que ver con la calidad del proyecto original.

Cerca de la esquina del lado norte, en el costado izquierdo de acuerdo a la circulación vehicular, había cuatro casas que habitaban las familias del doctor Manuel Rojas Corona; la señora Esperanza Herraez, de gratísima memoria; la familia Gutiérrez Straffon, de las mejores de Pachuca, y otras familias que rentaban esas casas de arquitectura moderna de los años treinta y que estaban muy decorosas. Varias familias han vivido y hecho parte de su vida a esta calle, como los Leiza, los Bocardo, los Pérez Rodríguez, los Rivero Nava y otros. También aquí estuvo en los años sesenta, el Juzgado de Distrito, de carácter federal. Recuerdo al juez, licenciado Díaz Soto, que por las tardes se salía al balcón a refrescarse y saludar a medio mundo. Muchos años vivió en esta calle la señora Cravioto de Téllez Girón con su esposo, don Ezequiel de tales apellidos. Era llamada cariñosamente señora Catita y más de treinta años fue la más importante integrante de la familia Cravioto, ya que venían muchos Cravioto a visitarla desde México y Huauchinango. Ella fue hija del general Rafael Cravioto y se casó en la Casa de Gobierno, cuando su padre era el gobernador (en el Palacio de la Plaza Constitución). De esta casa en Zaragoza donde vivía la señora Cravioto diremos:

“En el ahora número 112 de la calle de Zaragoza del centro de la ciudad de Pachuca, el licenciado Ramón Riveroll, en el año de 1893 según consta en los archivos que conservan la licencia de construcción, mandó edificar una finca de estilo francés que requería para su habitación y solaz. Gruesos muros de piedra, envigados de fierro, entrepisos de reluciente lámina acanalada con terrado, polines y duela de maderas duras para los pisos; herrería forjada, en roleos abundante, remachada, no soldada; balconería profusa, altas y esbeltas puertas y contrapuertas de recio encino, escalera empotrada y en cantiliber, de cantera de Tezoantla, patio central amplio, asimétrico y de doble altura; finos tapices y algunos plafones decorados con pintura artística a mano; fachada ornamentada con estuco en trazos rectos y curvos y manzarda de lámina que corona y remata el frontispicio”.

Riveroll era el secretario general de gobierno en la administración del general Rafael Cravioto Moreno y al término de sus encargos, al finalizar el siglo XIX, Riveroll faltó a la lealtad con su jefe el gobernador Cravioto al conspirar contra él ante Limantour y los científicos, asunto del que se enteró el general y hubo rompimiento. Por lo mismo, Riveroll salió de Pachuca y la casa fue vendida a una familia italiana que estableció en ella el Hotel Pruneti. Como dato histórico diremos que en el restaurante del Hotel Pruneti se reunían los precursores hidalguenses de la Revolución Mexicana para conspirar contra el régimen de Porfirio Díaz. Al estallar la revolución fueron puestos en prisión los conspiradores y el dueño del restaurante, don Luis Pruneti. Al poco tiempo salieron y el triunfo maderista fue el triunfo de ellos. Dos fueron después gobernadores del Estado: Jesús Silva y Ramón M. Rosales. El italiano emigró y al principio de la segunda década del siglo XX le vendió la casa a una familia de comerciantes de Huauchinango que se estableció en Pachuca.

Posteriormente en 1917, compraron la casa el señor Ezequiel Téllez Girón y su esposa, la señora Catalina Cravioto Calva, que hemos mencionado, y se establecieron ahí adonde hasta la fecha viven sus descendientes.

Miles de historias encierra cada calle de Pachuca, sólo hay que relatarlas para enriquecernos.

1 comentario:

  1. Anónimo05:20

    hola soy tellez giron y mi familia biene del real del monte me interezan mi apidos mas q nada su historia por q no somos mucho bye bye

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