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30 de julio de 2016

Fallecimiento de Francisco Cravioto, en 1891

Después de diez años de buscar infructuosamente las fechas de nacimiento y muerte de Francisco Cravioto, la semana pasada, Víctor Gayol me envío el dato del fallecimiento. Como parte de su investigación sobre la zona de Tulancingo, encontró la siguiente acta de defunción, que generosamente nos comparte:
Acta de defunción de Francisco Cravioto

Transcripción
En Tacubaya el día de hoy 21 veintiuno de agosto de 1891 mil ochocientos noventa y uno, ante mí Hermenegildo Ayala Juez del Estado Civil compareció el Ciudadano Licenciado Simón Anduaga mayor de edad casado, originario de Huichapan y vecino de Pachuca y accidentalmente en ésta, en la calle de Torres Torija número 276 doscientos setenta y seis y dijo: que en la expresada casa a las 12 doce de la noche y 10 diez minutos de la mañana de hoy falleció de “Enteritis crónica” su tio el Ciudadano General Francisco Cravioto de 59 cincuenta y nueve años de edad, soltero, natural de Huauchinango y vecino del mismo lugar hijo de los finados Señor Simón Cravioto y Señora Luz Moreno de Cravioto. Son testigos los Ciudadanos Joaquín Oropeza y Gabriel Oropeza mayores de edad, solteros, el 1º. primero abogado, el 2º. segundo estudiante originarios del citado Huauchinango y vecinos de México en la calle de la Cerbatana número 16 diez y seis. No les tocan las generales de la ley en la persona, que los presenta. Se expidió testimonio de esta acta para trasladar el cadáver a Huauchinango. Leída y ratificada esta acta la firmaron = H. Ayala = Simón Anduaga = Joaquín Oropeza = Gabriel Oropeza.


A partir del texto anterior podemos saber que Francisco Cravioto nació en Huauchinango, Puebla, hacia 1832; que su madre se apellidaba Moreno, no Pacheco como lo consigna la mayoría de las fuentes; que murió de gastroenteritis el 21 de agosto de 1891 en la Ciudad de México, específicamente en la calle de Torres Torija número 276, pero su cadáver fue trasladado a Huauchinango para darle sepultura, por lo que la tarea ahora será ubicar su tumba.

Una vez más reitero mi agradecimiento a Víctor Gayol por la valiosísima y tan buscada información.

Notas relacionadas:
Para más datos biográficos de Francisco Cravioto, consulta: Francisco Cravioto visto por Ireneo Paz
Para ver el acta de defunción en Family Search haz clic aquí.

2 de abril de 2013

Francisco Cravioto y el monumento a Hidalgo.

La Cronista de Pachuca, Sara Montes, publicó ayer, en El Sol de Hidalgo, una interesante nota sobre la colocación de la primera piedra del monumento a Miguel Hidalgo, en la Plaza de la Constitución de Pachuca, durante la gestión de Francisco Cravioto como gobernador de Hidalgo. Reproduzco el texto completo:
 

El Sol de Hidalgo
1 de abril de 2013
Por Sara Montes Romero
Cronista de Pachuca de Soto

Pachuca, Hidalgo.- La Plaza de la Constitución es la más antigua de Pachuca. Ubicada en el Centro Histórico, tiene una gran tradición, pues con ella se inició el trazo de la ciudad y fue el eje de las principales actividades de los pobladores.

Su historia ha sido contada a través del tiempo por los historiadores, destacando el monumento con la estatua del Padre de la Patria, Don Miguel Hidalgo y Costilla, la cual fue considerada como la más hermosa de la República.

El diseño y construcción del mismo, con toda seguridad, fue encargado al escultor y arquitecto de origen italiano Cayetano (Gaetano) Tangassi, en el año 1886. Alguna vez se atribuyó su hechura a los hermanos Juan y Manuel Islas, artesanos de Real del Monte, y creadores del monumento fúnebre a Benito Juárez, en el Panteón de San Fernando; aunque es cierto que los mencionados hermanos hicieron una estatua del Padre de la Patria, ésta fue para la Ciudad de México, en el año 1872.

El inicio de la construcción fue muy importante, ya que dice la crónica que en junio de 1886 se llevó a cabo la colocación de la primera piedra de la obra, iniciativa del gobernador Francisco Cravioto.

Ese día, desde muy temprano, la fuerza del Estado se formó en la Plaza de la Constitución, los acordes de la música se empezaron a escuchar, igual que los repiques de las campanas de la iglesia que anunciaban a los habitantes de este mineral acerca de la solemnidad de la ceremonia.

Después de las once de la mañana llegó la comitiva que había salido de la casa de gobierno, pasando a ocupar el estrado que había sido preparado. Al frente iba el gobernador; a sus lados, como era la costumbre en los grandes eventos, sus hermanos don Rafael y don Simón, ambos ex gobernadores del estado, y los funcionarios del gobierno, que poco a poco fueron tomando sus lugares.

Al inicio, el doctor Navarro tomó la tribuna como orador oficial, siendo muy aplaudido. Siguió el señor Valenzuela, quien improvisó algunas frases que animaron al público, para dar paso a la lectura del acta del momento que decía: "Siendo los diez días del mes de junio de 1886, sexagésimo quinto de la Independencia Mexicana y décimo sétimo de la erección del Estado, el gobernador Francisco Cravioto, 5º. Constitucional de la entidad, colocó solemnemente la primera piedra de este monumento, consagrado como un tierno recuerdo de la gratitud hidalguense a la venerable y santa memoria del heroico párroco de Dolores, del inmortal Miguel Hidalgo y Gallaga, que en la madrugada del 16 de septiembre de 1810 inició la grande obra de la emancipación política de México, rompiendo para siempre los lazos de servidumbre que unían a esta colonia con la metrópoli española. En testimonio de verdad suscriben esta acta... Siguen las firmas que son bastante numerosas, figurando en primer término el señor gobernador del Estado, los señores D. Rafael y D. Simón Cravioto, el presidente de la Legislatura, el presidente del Tribunal Superior, los secretarios de Gobernación y de Hacienda, el Jefe Político y el Presidente Municipal".

De la mencionada acta circularon diversas copias elegantemente impresas con letras de oro, y varias personas pasaron a recoger las firmas de todos los presentes que quisieron ser partícipes del imperecedero acto, dejando sus autógrafos en el documento que quedaría en los anales de nuestra historia.

Enseguida llegó el momento culminante cuando el gobernador se levantó del sitial que ocupaba y descendió a la rampa, en cuyo fondo depositó la primera piedra, a la cual, de acuerdo con la antigua costumbre, se le adhirió una caja especial, una urna que contenía el mencionado pergamino original con el acta escrita con letras de oro; las diferentes monedas de plata y oro del cuño corriente de ese año, un calendario de los más exactos y el plano del monumento. Se dice que en ese instante "se llenaron los aires del alegre sonido de las campanas, la detonación de los cohetes, las notas del Himno Nacional y el estampido del cañón, formando estos ruidos un todo difícil de describir".

Ya para terminar el programa, se informó que el arquitecto Cayetano Tangassi sería el constructor del monumento, y éste obsequió al gobernador una copa y un cucharon de plata, verdaderas obras de arte, con inscripción alusiva al acto. Por la tarde, Tangassi invitó a pasar a su taller y dio una explicación sobre el diseño, revelando que el monumento tendría 12 metros de elevación, y la base sería de piedra Chiluca perteneciente al estado, con incrustaciones de mármol. Que se había encargado en Florencia, Italia, la elaboración de la estatua de mármol de Carrara Rotachone, de primera clase, al igual que las cuatro águilas de un metro cada una, que estarían a sus pies, y las grandes planchas de mármol con inscripciones y bajo relieves para decorar el pedestal.

Señaló que en la base habría cuatro fuentes, cada una con la figura de un insurgente, y algo importante: que al frente del monumento luciría la imagen de la Virgen de Guadalupe y de la Bandera Mexicana.

En realidad todo quedó como lo dijo Tangassi, sólo faltó la imagen de la Virgen, la cual no fue puesta arriba del nombre de don Miguel Hidalgo y Costilla, como estaba en el plano y como se dijo aquel día.

De lo anterior se desprende que a los pies de la estatua del padre de la Patria, en la cimentación, se encuentra la mencionada urna que contiene un tesoro para los pachuqueños. Fue guardada hace casi 127 años, por los hombres que dirigían los destinos del estado. Seguramente lo hicieron para que quedara constancia del tiempo, de la fecha y el motivo de la construcción del monumento, y para que en el futuro supiéramos, quienes estuvieron ahí ese memorable día. Colocaron lo que hoy se llama una cápsula del tiempo, pero no especificaron cuando se abriría.

Una acepción de la palabra tesoro dice: "Son cosas de valor que han sido escondidas y que uno encuentra por casualidad". En realidad esas cosas de valor para los pachuqueños quedaron escondidas desde hace más de un siglo, y casualmente al hacer una investigación, me encontré con esta interesante historia. Quizás al saber de la existencia de la caja, se tendría la curiosidad por ver el contenido, y por saber si en realidad permanece enterrada después de tanto tiempo, después de tantas remodelaciones. Sin embargo, como creo que la base del monumento no puede ni debe removerse por obvias razones, el tesoro permanecerá por siempre oculto, a los pies de la estatua que honra al hombre que nos dio patria y libertad, y cuyo nombre lleva nuestro Estado: Miguel Hidalgo y Costilla.

cronistadepachuca@yahoo.com.mx


Como bien apunta Sara, otras fuentes atribuyen a Juan y Manuel Islas, artistas de Real de Monte, la autoría del monumento. Posteriormente nos referiremos a esas fuentes en este mismo blog.

29 de noviembre de 2010

Antiguas casas de los Cravioto

Aún vacías, incluso en ruinas, las casas antiguas resultan fascinantes. ¿Será porque algo de sus habitantes permanece en ellas? Tal vez las expectativas que tenían cuando las construyeron, los árboles que plantaron o el gusto con el que decoraron su hogar.

Y si esas casas pertenecieron a algún ancestro, entonces se vuelven entrañables. Por ello, en esta bitácora he ido incluyendo información e imágenes de algunos de los inmuebles que fueron propiedad de la familia, la cual retomo en la siguiente nota.


Casa de Francisco Cravioto Pacheco, en Pachuca, Hidalgo
Raúl Arroyo me envío estas interesantes fotografías de la que fuera la casa de Francisco Cravioto en Pachuca. Ubicado en la calle de Hidalgo número 807, este inmueble alberga actualemente al Archivo General del Estado de Hidalgo.



Según su página electrónica, el "Archivo General del Estado de Hidalgo fue creado legalmente el primero de diciembre de 1980 por Decreto Oficial e inaugurado en marzo de 1987. Tiene como funciones principales: recibir, prestar documentos semiactivos del Poder Ejecutivo, así como conservar, prestar y difundir los acervos documentales Históricos", para lo que cuenta con las áreas de fototeca, biblioteca, archivo de concentración, hemeroteca, imprenta e informática.



Este inmueble tiene gran semejanza con la que fuera la casa del general Rafael Cravioto en Pachuca, misma que se describe a continuación.


La casa pachuqueña de Rafael Cravioto Pacheco
Ubicada en el número 202 de la calle Nicolás Bravo, la casa del general Rafael Cravioto en Pachuca, Hidalgo, es hoy el Foro Cultural Efrén Rebolledo y la sede del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo (Cecultah).

De acuerdo con un folleto editado por el Cecultah, la fachada principal de esta casa "está trazada conforme a un riguroso plan geométrico, donde los valores de orden y simetría destacan claramente. Lo angosto de la calle obliga a contemplar el edificio desde una perspectiva muy cerrada, por lo que sobresalen visualmente los jarrones de la planta baja, en especial sus herrerías, y las pilastras de orden jónico monumental, que recorren los dos niveles. Este último recurso reviste de un halo de majestuosidad al inmueble".



El patio de la casa, según la descripción del Cecultah, "recuerda el programa arquitectónico de las casas mexicanas, que tienen como elemento común un patio que organiza y da vida al espacio interior".



Esta residencia, continúa el Cecultah, "revela un íntimo deseo de enclaustramiento, aún cuando posee ventanas y balcones abiertos al exterior. El balcón avanza atrevido ocupando parte del patio, sostenido por dos columnas de mármol, le confiere a ese lugar un carácter especial".



La escalera central se bifurca en dos tramos con gran elegancia y está flanqueda por un par de grifos, fantásticos animales fundidos en bronce.





En el segundo piso, donde se ubicaban las habitaciones de la familia, "es interesante también la presencia de elementos decorativos, como herrerías en barandales, ménsulas soportando láminas acanaladas y los mismos mosaicos de los corredores del segundo piso".



En la casa del general Rafael Cravioto, en Pachuca, "el naciente art nouveau encuentra una expresión en la herrería, todo un catálogo de intrincadas formas de líneas sinuosas. Otras muestras de la inspiración artística son los espléndidos jarrones del patio principal, la puerta de entrada, exótica combinación de fauna y arquitecturas imaginarias, y la escalera central".



Después de su uso original, según información del Cecultah, "la casa fue sede de las oficinas de la Secretaría de Salubridad y Asistencia Pública del Estado. En 1963 se instaló la escuela secundaria oficial de Pachuca, la cual funcionó hasta marzo de 1967. Posteriormente se convirtió en oficinas administrativas y en escuela telesecundaria. Funcionó en ese lugar el Archivo Histórico del Estado, y a partir de 1982, restaurado el edificio, se estableció el Foro Cultural Efrén Rebolledo".





Casa de Antonio Craviotto en Santa Barbara, California
Originario de Varazze, Génova, Antonio Craviotto contrajo matrimonio en México con Dolores Buelna, originaria de Hermosillo, Sonora. Poco después de su matrimonio se mudaron a Santa Barbara, California, población que se localiza a unos 140 kilómetros al Noroeste de Los Ángeles. Antonio Craviotto es, muy posiblemente, el fundador de la rama estadounidense de la familia. La siguiente es una imagen de su casa en Santa Barbara, California.




En el porche de la misma, una placa indica: "Antonio Caviotto House circa 1877" [Casa de Antonio Craviotto, hacia 1877]. El inmueble ha sido subdividido en seis departamentos.





El Zoquital, antiguo feudo de la familia Cravioto
En 1860, el general Rafael Cravioto adquirió la hacienda de San Nicolás, mejor conocida como El Zoquital, en el estado de Hidalgo, misma que remodeló en 1892.



En 1957, la propiedad fue vendida por Pompeyo Cravioto Calva a sus actuales propietarios. Durante muchos años el casco de la hacienda alojó un beneficio de nuez; hoy es un rancho dedicado a la crianza de borregos Dorper y Katahdin. Se ubica en el kilómetro 44 de la carretera México-Tampico, cerca de Atotonilco el Grande.



En el portón principal aún se puede apreciar el monograma de Rafael Cravioto tallado en madera.



En su libro Memorias de un adolescente, Rafael Cravioto Muñoz (1915-2005), destacado intelectual hidalguense, rememora la hacienda de la siguiente manera:

"Mi primer recuerdo formal es el de la Hacienda de San Nicolás (alias) El Zoquital, antiguo feudo de la familia Cravioto y de la cual se han relatado tantas y tan fabulosas cuanto contradictorias consejas.



"De entre mis primeras incursiones recuerdo la impresión que me causó el comedor de la casa grande. Estaba instalado en una enorme pieza, casi del tamaño de una troje. Las paredes, totalmente cubiertas por muebles finísimos, aparadores y trinchadores con sus puertas realzadas con motivos de cacería. Toda suerte de manojos de piezas de caza menor eran grato adorno. Y por las columnas labradas, tenían las enredaderas el sueño de los ebanistas orfebres. El techo estaba decorado al temple y también con motivos a la usanza del ayer, como platos de viandas, racimos de frutos, naturalezas muertas.



Los viejos contaban que cuando mi tío don Rafael el güero [probablemente Rafael Cravioto Aguilar] gran gozador y gran señor, fue administrador e hizo reparar el edificio, decorándolo con el mejor buen gusto al estilo francés, daba los grandes comelitones en ese salón que mi padre [Rafael Cravioto Galindo] usó sólo una vez, un día de su santo. La mesa central, que abarcaba todo lo largo del salón, ostentaba en el centro un enorme círculo, en donde con incrustaciones finísimas de concha nácar estaba la leyenda que explicaba cómo una legislatura de Hidalgo había regalado el comedor al general Cravioto, un 24 de octubre de un mil ochocientos borroso...



"Los anaqueles estaban, cuando nosotros llegamos a la hacienda, completamente vacíos. Muchas de las cerraduras, rotas. Se decía que en otros tiempos allí tuvieron su museo las vajillas más raras: desde la nativa de Guadalajara o de Talavera, hasta las de Sèvres. Pero, durante los días de la Revolución, los soldados incontrolados rompieron con los marrazos las cerraduras y se llevaron la loza.



En su libro, Rafael Cravioto Muñoz informa que llegó a vivir a El Zoquital a los 12 años de edad, si nació en 1915, las imágenes que recrea corresponden a 1927.















Casa de Francisco Cravioto en Huauchinango
Francisco Cravioto, hermano del general Rafael Cravioto, fue propietario de varios inmuebles. A continuación, cuatro imágenes del techo de la casa, cuya ornamentación da cuenta del estilo en boga a fines del siglo XIX y que debió parecerse a la de El Zoquital.












La casa de Simone Craviotto en Huauchinango
Informa Sandalio Mejía Castelán que hacia 1833 Simón Cravioto, originario de Varazze, adquirió "la casa de dos pisos del costado Norte" de la Plaza de la Constitución, en Huauchinango.

El 28 de noviembre de 2009 se develó en ese inmueble una placa que dice: "Antigua casa del balcón corrido, construida por el genovés don Simón Cravioto Bardorena [sic], donde nacieron sus hijos, los generales Rafael, Francisco, Simón y Agustín Cravioto Pacheco, héroes de la guerra contra la intervención francesa".






Fuentes:

Las fotografías de la casa de Francisco Cravioto en Pachuca, Hidalgo, me fueron enviadas por Raúl Arroyo.

Las fotografías del foro Efrén Rebolledo, en Pachuca, Hidalgo, se reproducen por cortesía del Cecultah.

Las fotografía de la casa de Antonio Craviotto, en Santa Barbara, California, me fue enviada por Jason.

Las imágenes de El Zoquital fueron tomadas por Denise Cravioto (2006), Mónica Cravioto (1990) y Dorper El Zoquital (2010). En cuanto al texto de Rafael Cravioto Muñoz, es fragmentos de Memorias de un adolescente. Crónicas y poemas, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, 2a. edición, Pachuca, 1986.

Las imágenes de la casa de Francisco Cravioto y de la placa de la casa del balcón corrido, en Huauchinango, me fueron enviadas por el ingeniero Jesús Rodríguez Dávalos (
jrdavalos1@hotmail.com).

15 de agosto de 2008

Los hermanos Cravioto con Porfirio Díaz

Porfirio Díaz con Miguel Negrete, los hermanos Cravioto
y Félix Díaz, ca. 1895. Colección Culhuacán - Fototeca Nacional INAH.


En esta fotografía aparecen, sentados, de izquierda a derecha: Miguel Negrete, Porfirio Díaz y Rafael Cravioto. En la fila posterior (en orden de izquierda a derecha) el segundo es Francisco Cravioto y el tercero, Simón Cravioto.


La imagen original se encuentra en la Fototeca Nacional del INAH.