2 de noviembre de 2015

Simón Cravioto, una semblanza.

La Patria Ilustrada, revista de Ireneo Paz, publicó en marzo de 1884 una semblanza del entonces gobernador del Estado de Hidalgo, coronel Simón Cravioto.

Don Simón fue gobernador constitucional del estado de Hidalgo del primero de abril de 1881 al 31 de marzo de 1885, cargo que asumió a los 36 años de edad. Murió en la Ciudad de México el 3 de mayo de 1906 y está sepultado en el panteón de Huauchinango, a un costado del mausoleo del general Rafael Cravioto.

Reproduzco a continuación la semblanza citada respetando la acentuación y ortografía del documento original.

Entre los hombres de actualidad, debe ser colocado el Sr. D. Simón Cravioto, Gobernador constitucional del Estado de Hidalgo, cuya persona ha sabido elevarse por sí sola hasta la altura que ha llegado, y en donde se está haciendo distinguir por las brillantes facultades que posee para ser, como lo es, un gobernante modelo.

No queriendo prodigarle elogios que aunque merecidos pudieran ser tachados de parcialidad, vamos á concretarnos á escribir solamente los apuntes biográficos del Sr. Cravioto, que bien modesto como siempre ha sido, se mortificaría juzgando exajeradas [sic] nuestras apreciaciones que tuviesen la tendencia única de tributarle un homenaje de consideración.


En la población de Huauchinango, Distrito del Estado de Puebla, nació el Sr. D. Simón Cravioto, el año de 1845; siendo hijo legítimo del Sr. D. Simón Cravioto, natural de Génova y de la Sra. Luz Pacheco y Moreno. En el año de 55, es decir á los diez años de edad, comenzó su educación primaria en uno de los establecimientos municipales del mismo Huauchinango, distinguiéndose por sus naturales dotes y por su dedicación al estudio, con lo que llegó a conquistarse el singular cariño que le prodigaron sus directores.

En el año de 60 y en un colegio de la ciudad de Zacatlán, dió principio á sus estudios en el ramo secundario, y cuyos estudios emprendió con ardoroso empeño, puesto que tenía decidida inclinación á formar una carrera profesional, que sin duda habría hecho, si la mano que dirije [sic] los destinos del hombre, no lo hubiera apartado de ese sendero; pero sucedió, por desgracia, que la intervención francesa invadiera nuestro territorio, y el Sr. D. Simón Cravioto, padre, se puso en armas para defender la autonomía de México, habiendo llevado consigo á sus hijos mayores y dejando á D. Simón, hermano menor de estos encargado de los intereses de la familia, que no podían quedar abandonados.

El Sr. Cravioto, padre, concurrió con sus expresados hijos mayores, á todas las campañas que se libraron en contra del ejercito invasor, comenzando con la jornada gloriosa del 5 de Mayo, que tuvo verificativo en Puebla de Zaragoza, hasta la rendicion de la plaza de aquella ciudad, en la que ese ejército hizo prisionera á la guarnición que la cubría, y de cuya captura escaparon muy pocos jefes, entre los que se encontraron los Sres. Cravioto y el General D. Miguel Negrete, quien marchó á Huauchinango á reorganizar su División, para continuar combatiendo á la intervencion francesa y al gobierno del llamado Imperio, y en cuyas fuerzas se incorporó el Sr. D. Simón Cravioto, hijo, presentándose voluntariamente como soldado raso, habiéndose hecho distinguir desde el primer instante y logrando ascender por rigorosa escala hasta el grado de Coronel de guardia nacional, en cuya época prestó eminentes servicios y se hizo conocer por su valor y denuedo en el combate.

Retirada de México la intervención francesa, volvió el Sr. Cravioto al seno de su familia; pero conociéndose ya sus relevantes méritos como patricio y buen ciudadano, lo eligieron el año de 70, Diputado á la Legislatura de Puebla, cargo que desempeñó con tanto acierto, que le valió su relección y cuyo periodo, en ejercicio de sus funciones como tal Diputado, duró hasta el 74, en que le dieron sus votos los electores del mismo Distrito de Huauchinango para senador á la propia asamblea legislativa del mismo Estado de Puebla.

En el año de 1876, se inició la revolucion redentora de Tuxtepec, y estando de acuerdo el Sr. Cravioto con ese plan, se afilió á sus banderas, organizando una fuerza en el propio Distrito de Huauchinango, para engrosar á las que ya levantaba también, su hermano el Gral. D. Rafael, y con las que se dispuso desde un principio á sostener el indicado plan revolucionario, que tendió á desentralizar [sic] la administración del Sr. Lerdo de Tejada; pero haciéndose importantes los servicios de D. Simón, en el expresado Distrito de Huauchinango, se le nombró Comandante Militar de ese punto, puesto que desempeñó hasta el triunfo de esa revolución que redimiera á la República.

Consolidado el Gobierno que emanara de ese movimiento revolucionario, vino el Sr. D. Simón á prestar sus servicios en el ramo hacendario, en el Estado de Hidalgo, no obstante haber sido electo Senador para las Cámaras colegisladoras de la Unión, á las que pidió permiso para el desempeño de la comisión que se le confiara en el referido Estado, licencia que le fué concedida, llamándose al suplente, Sr. Gral. D. Pedro Hinojosa, y cuyos servicios, en el expresado ramo de hacienda, siguió prestando con el mayor éxito, hasta el año de 1880 en que el pueblo de aquel Estado le dio con sus votos la investidura de gobernador constitucional para el cuatrienio que concluye el mes de Marzo de 1885.

En la época de ese periodo administrativo, el Sr. D. Simón Cravioto, ha puesto en relieve las buenas dotes que posee como gobernante, pues todos los ramos que constituyen á aquella administración, han logrado, bajo la influencia moralizadora y las tendencias progresistas de ese mandatario, el más perfecto desarrollo, razon por la que el Estado de Hidalgo, ocupa ya la categoría que le corresponde entre las demas entidades federativas que forman la República.

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Simón Cravioto y la colonia Portales.

2 comentarios:

  1. Muy interesante, Mónica. Gracias por compartir. Saludos!

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  2. Gracias Mónica! Como siempre, muy valioso para quienes, con orgullo, portamos el apellido.

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